Fórmula 1 en México y la derrama económica en su tercera emisión

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Imagen: formula1.com

  • La derrama económica para este año podría superar los 15 mil mdp
  • Más de 100 patrocinadores buscan un mejor lugar para su marca

Roberto Fuentes Vivar

Este año el Gran Premio de México tiene como imagen a Quetzalcóatl. Una serpiente emplumada que en vez de descender lentamente por una pirámide en el equinoccio de primavera, se moverá a más de 372.5 kilómetros por hora, para hacer rodar miles de millones de pesos.

En su tercera emisión después de que nuestro país regresó al circuito de la Fórmula 1, será uno de los primeros macroeventos deportivo-económicos tras del sismo del 19 de septiembre, por lo que seguramente romperá muchos de los récords alcanzados el año pasado, pues millones de mexicanos están ávidos de espectáculos que los hagan olvidar las tragedias.

Se trata de un evento en el cual no sólo se mide la velocidad con la se desplazan los vehículos en la pista, sino también la velocidad con la que puede moverse el dinero antes, durante y después de la competencia en la que participarán dos decenas de pilotos y más de 100 marcas que intentan tener un impacto en la sociedad.

Detrás los pits y de cada piloto, hay muchos millones de dólares que están en juego, porque en el Gran Premio de México no sólo compiten los corredores, sino que también lo hacen las autoridades, las empresas automovilísticas, las compañías que fabrican llantas o refacciones para autos, las que producen combustibles y aceites, las de tecnología de la información, las de transporte de pasajeros, las de alimentos y hasta los medios y los pequeños restaurantes de la zona cercana al autódromo Hermanos Rodríguez.

La carrera de los millones

Si se toma en cuenta el dinamismo con el que se han movido las ruedas en el Gran Premio de México, en la edición de este año (la tercera) la derrama económica podría llegar oficialmente a 15 mil millones de pesos.

En su segunda vuelta, el nuevo Gran Premio de México tuvo una derrama de 12 mil 80 millones de pesos, de acuerdo con Alejandro Soberón, presidente de la Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), empresa organizadora del evento.

Esta cifra fue 39.7 por ciento superior a la del primer año, cuando llegó a ocho mil fue 649 millones de pesos. Los organizadores estiman que en 2017 se mantendrá el mismo ritmo de crecimiento.

Todos los números de 2016, dan idea de que el regreso de la Fórmula1 a nuestro país ha sido un éxito en materia económica:

  • El evento acudieron 339 mil 967 espectadores en los tres días del evento, lo que significa en términos generales casi cuatro llenos del Estadio Azteca. Claro que en este caso, los boletos fueron más caros y se agotaron a los pocos días de haberse puesto a la venta. Para 2017 podrían llegar casi 800 mil.
  • Todos los boletos ya se han agotado para este año y el costo oscila entre mil 500 y 18 mil pesos, aunque hay entradas especiales que pueden costar más de 150 mil pesos y en la reventa cualquier entrada puede subir entre 100 y 300 por ciento.
  • De los 12 mil 080 millones de pesos, poco más de la mitad, seis mil 600 millones de pesos se debieron al evento en sí mismo, tomando en cuenta desde la venta de boletos hasta el consumo en establecimientos del interior del autódromo.
  • Los otros cinco mil 480 millones de pesos corresponden a los anuncios y a las transmisiones televisivas, en varios espacios que abarcan desde lugares fijos hasta las redes sociales.
  • Con la segunda edición, se crearon nueve mil 400 empleos derivados del evento con una ganancia en salarios de más de mil 900 millones de pesos.

Cuando presentó estos resultados, Soberón explicó  que “el primer año cuando ganamos el premio y nos dijeron que será un reto muy importante en los siguientes y con mucha satisfacción vemos que el segundo superó resultados en asistencia, en derrama y en proyección mediática”.

Según su información el segundo Gran Premio de México, fue la segunda carrera del campeonato con mayor asistencia y transmitida en más de 185 países.

Además de la asistencia, la derrama económica intangible, como la exposición del país a través de los receptores televisivos en otros países, fue, por decir lo menos, veloz, pues la marca México representó un total de 885 millones de pesos en exposición mediática, se generaron 11 mil millones de impresiones alusivas al evento, a nivel global y 664 mil 187 conversaciones con contenido de Fórmula 1.

El valor de la marca México

Así como el presidente de Corporación Interamericana de Entretenimiento hablaba del valor de la marca México, el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, considera que la exposición de nuestro país ha resultado ser un éxito asociado a la Fórmula 1, que se refleja en el número de visitantes.

De la Madrid, explicó que cada año, el gobierno realiza una inversión cercana a los 40 millones de dólares en la Fórmula1, lo que significa 200 millones de dólares por los cinco años del evento. Y considera que se trata de un gran negocio, sobre todo si se toma en cuenta que la derrama en el sector turístico por ese evento es de alrededor de 600 millones de dólares anuales. Es decir, un  retorno de 10 y 12 veces, lo que significa una inversión muy rentable.

Para el gobierno capitalino, también es un gran negocio, pues de acuerdo con Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la ciudad de México, durante el evento la ocupación hotelera se eleva hasta casi el 100 por ciento y se trata de turistas con alto poder adquisitivo que acuden a buenos lugares de la capital y dejan una derrama importante.

Otro que considera que el negocio del Gran Premio de México tiene una alta rentabilidad es Bernie Ecclestone, director ejecutivo de la Formula One Management (FOM, la institución organizadora de todo el circuito internacional de la F1), quien al concluir la edición del año pasado dijo que “México fue un ejemplo para otros circuitos, tanto como evento, como plataforma de negocios”.

Precisamente el gobierno capitalino, por medio de Miguel Ángel Mancera, y el gobierno federal, a través del secretario de Turismo, Miguel Ángel Mancera Enrique de la Madrid, consideran que el gran Premio de México es también un ejemplo de la difusión de la marca México, pues nuestro país está presente en los televisores de casi 200 países, es decir prácticamente en todo el mundo.

Los patrocinadores

Precisamente por esta alta exposición mediática, todos quieren salir en la foto… o en la tele. Y eso ha ocasionado que el número de patrocinadores del evento llegue a más de 100 marcas que se disputan un lugar en cualquier sitio que tenga que ver con el evento.

Esta cifra, aproximada, se basa principalmente en que existen varios tipos de patrocinio. El primero, es el de los socios globales, que firman con FOM, la empresa de Bernie Ecclestone, para todo el circuito. El segundo es para los patrocinadores exclusivos del Gran Premio de México que hacen sus contratos con CIE. En este caso hay varios bloques, porque, por ejemplo, algunos son patrocinadores para aparecer en el Autódromo y otros nada más en la FanZone, una sede paralela que ha montado en el deportivo Lomas Altas y en donde se dan cita también miles de seguidores. Un tercer nivel de patrocinadores es el de las escuderías, pues cada una cuenta con sus propios socios comerciales. Un cuarto grupo es el de los patrocinadores de cada uno de los corredores, que no siempre son los de las escuderías para las cuales corren.

El monto de los contratos es guardado con muchas cerraduras bajo llave, pero nada más para dar una idea del negocio a nivel global, cada año la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) y la empresa de Bernie Ecclestone, manejan un negocio anual de 2,500 millones de dólares y reparten anualmente entre las 10 escuderías casi mil millones de dólares a lo largo del circuito.

Prácticamente los equipos más grandes de la Fórmula 1 – como Ferrari, Red Bull, Mercedes, McLaren y Williams– reciben diversos bonos de la dueña de los derechos comerciales, FOM, los cuales son distribuidos hasta con un año de retraso.

En fin, entre locales y globales, la lista de patrocinadores es tan grande que abarca, entre otras las siguientes marcas. RedBull, Johnny Walker, Shell, Marlboro, Martini, Petronas, Rexona, Santander, Citibanamex, Heineken, Telcel, Infinitum, Unifin, Huawei, QuackerState, Rolex y hasta medios de comunicación como FoxSport,  MásporMás o Radio Centro.

Por eso, el año pasado fue necesario construir, dentro de las instalaciones del autódromo Hermanos Rodríguez, un apartado especial para dar cabida a los anuncios de todos los patrocinadores, además de que se creó la FanZone del Deportivo Lomas Altas, precisamente para alojar a más anuncios y socios comerciales, principalmente de CIE.

Las piedras en la pista

 Como en toda carrera, siempre hay piedras en la pista… o negritos en el arroz. En el caso del negocio de la Fórmula 1, y concretamente en el Gran Premio de México, existen muchas piedritas o muchos negritos.

Uno de ellos es la economía informal, que no se contabiliza dentro de los números citados en párrafos anteriores, pero que puede sumar al menos otros 20 millones de pesos, si se incluyen no sólo los negocios de piratería que se apuestan en las cercanías al estadio, sino hasta los boletos falsificados que algunos intentan vender.

El año pasado, además de los siete mil elementos policiacos que cuidaron el evento, el gobierno capitalino llevó a cabo un operativo contra la mercancía ilegal al exterior del Autódromo Hermanos Rodríguez, en el que  40 auditores y 100 elementos policiacos, aseguraron más de mil prendas entre playeras, camisas, gorras y autos de juguete de colección de procedencia ilegal. Sólo una persona fue presentada ante el Ministerio Público.

En fin, en la edición 2017 del Gran Premio de México, no sabe aún quién ganará en la pista, pero afuera sí hay ya muchos ganadores.

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