Incompatibilidad de caracteres. ¿Principal causa de renuncias?

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Por Fernando Zepeda

Se dice que una de las principales causas de divorcio entre los matrimonios es la “incompatibilidad de caracteres”. Dando a entender que en la pareja no estaban “hechos el uno para la otra”. A veces esto sucede pese a largos años de noviazgo en los que supuestamente los “pichoncitos” se llegaron a conocer, se profesaron su amor y se reconocieron mutuamente como “medias naranjas”.

Si en esos casos en que el amor y la atracción sexual son tan poderosos, los rompimientos parecen ser la mejor de todas las salidas posibles, con mayor razón es posible que en los trabajos se manifiesten estas incompatibilidades. Las renuncias voluntarias a las empresas suelen presentarse por: búsqueda de mejores oportunidades, falta de opciones de desarrollo o problemas entre el empleado y su jefe.

Muchas veces no está en nuestras manos incrementar el salario o las condiciones laborales de nuestros empleados. No siempre nuestras empresas poseen los recursos o las políticas que nos permiten hacer esto.

En otras ocasiones, nuestras compañías están constituidas de tal manera que no pueden existir muchos ascensos y las opciones de desarrollo se encuentran muy limitadas.

Lo que definitivamente si está a nuestro alcance es la manera en que nos relacionamos con nuestros empleados. Por ello siempre es bueno seguir estas recomendaciones para lograr relaciones interpersonales efectivas:

  1. Primero escucha a la otra persona sin juzgarla ni juzgar lo que te dice, al menos, hasta que no acabe de hablar.
  2. Trata de percatarte del impacto que está generando en ti lo que te dice esa persona. Acaso te enoja, te sientes humillado, te entristece o ¿qué está sucediendo contigo?
  3. Cuando hables, refiérete a los hechos lo más objetivamente posible. Evita emitir descalificaciones e insultos, aún sean indirectos. Expresiones como “no seas terco” o “yo creí que íbamos a hablar como seres inteligentes”, no ayudan en nada.
  4. Habla con claridad, siendo explícito en tus puntos de vista. No envíes mensajes velados o indirectas. Entre los mexicanos es conocido el refrán de “te lo digo a ti, mi hija, para que lo escuches tú, mi nuera”. Desafortunadamente esta estrategia muchas veces no comunica lo que queremos y cuando lo hace, es percibido como una ofensa o como falta de carácter.
  5. Resuelve los problemas directamente con las personas involucradas. De nada sirve que le digas a tu socio que tienes serios problemas con uno de tus empleados. La verdadera oportunidad de resolver las cosas se presentará cuando hables con tu empleado, con el que tienes las dificultades.

La próxima vez que sientas que existe incompatibilidad con uno de tus empleados, haz la prueba de aplicar estas recomendaciones y observa si esto te ayuda a mejorar la comunicación entre ustedes.

Si funciona (y estoy seguro de que si haces lo que te sugiero, funcionará) quizá hasta te animes a aplicar estas mismas ideas en tu siguiente conflicto con tu pareja.

 

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