Más acerca de la cancelación de una fianza

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Por Francisco Monroy

En el post anterior hicimos mención sobre la cancelación de fianzas contractuales pero no abordamos otro tipo de fianzas: las judiciales.

Antes de entrar a este tema, nos referiremos a otra forma de cancelar las fianzas contractuales ante las dependencias y organismos gubernamentales, misma que está prevista en el art. 128 de la Ley  Federal de Instituciones de Fianzas.

En este artículo se prevé que las afianzadoras puedan solicitar antecedentes personales o económicos de contratistas a las dependencias y organismos gubernamentales para los cuales trabajan y estas instituciones, a su vez, están obligadas a responder en un plazo de 30 días naturales. De igual modo, si la afianzadora solicita información sobre la situación del asunto para el que se otorgó una fianza o sobre la cancelación de la misma, deben responder en el plazo mencionado y, en caso de no hacerlo, la fianza se entenderá cancelada para todos los efectos legales.

Recurrir a este procedimiento sin tener la certeza y las pruebas necesarias acerca del cumplimiento de la obligación es muy arriesgado, pues al verse obligado el organismo ante quien se otorgó la fianza a analizar y resolver sobre el cumplimiento del mismo, sólo provocará que conteste indicando que no se puede cancelar y proceda de inmediato a reclamar la fianza que lo garantiza.

Con esto se ratifica lo dicho anteriormente: para cancelar es necesario tener la documentación que soporte el cumplimiento de las obligaciones.

Pasando al segundo tema, tratándose de fianzas judiciales la cancelación procede siguiendo los mismos criterios que en las contractuales: demostrando el cumplimiento de la obligación, o que ésta no es exigible al fiado.

El documento idóneo será la resolución del juzgador decretando que la obligación no es exigible al fiado, o que la obligación ya fue cumplida. Pongo algunos ejemplos: en una causa penal será la sentencia que decreta la inocencia del inculpado; en una fianza que garantiza daños y perjuicios en algún evento procesal, será la sentencia a favor del fiado o la indicación del fin del litigio por haberlos pagado;  en el caso de la fianza de inconformidad fiscal será la resolución que diga que no procede el cobro del impuesto o crédito fiscal.

Es importante hacer mención que la resolución judicial debe ser firme, es decir que ya no exista la posibilidad jurídica de ser recurrida ante otra instancia judicial superior.

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